16 de mayo de 2010

Cuentos de Valera


El Caballero del Azor


El Caballero del azor, narra los acontecimientos vividos en la juventud de Plácido, un joven que está siendo educado con otros jóvenes de alta sociedad nobiliaria situados en los Pirineos, y se caracteriza por su gran paciencia y su maravillosa bondad. Su identidad nos resulta desconocida como indica el narrador:



Había un novicio de origen oscuro, lo cual se contraponía a la alta nobleza de que se jactaba con razón la mayoría de los otros. Este novicio era español. Seis años hacía que había venido a refugiarse en el convento sin saber de dónde1







El Hechicero

En este relato encontramos la historia de dos jóvenes Silveria y Ricardo. Ricardo era un joven poeta, entra en un laberinto que nos hace interpretar como un recinto de iniciación donde se produce un rito que es mágico. Es hay donde entra en Hechicero:


El Hechicero había causado aquel mal y era menester que el Hechicero le trajese remedio.
Entonces improvisó Silveria una atrevida evocación, un imperioso conjuro, y dijo en voz alta y con valentía:
-¡Acude, acude, Hechicero, para consolar y sanar a mi poeta y hacerle dichoso!
La voz se desvaneció en las tinieblas, sin respuesta ni eco, restaurándose el silencio. La creación entera dormía o estaba muda y sorda.2



La Karaba


Se trata de una narrativa muy breve en la que quiere hacer resaltar una historia un tanto cómica, estamos hablando de un historieta que transcurre en un pequeña feria de Mairena, donde encontramos un cobertizo con un gran título resaltando:
LA KARABA
SE VE POR CUATRO CUARTOS
Se trata de un grupo de gitanos que quieren sacarse algo de dinero a costa de la gente, deciden decir que han traido un animal de África y hacer pagar a la gente por entrar a verlo.

-¿Qué diantre de Karaba es esta? -dijo enojado un campesino-. Esta es una mula muy estropeada y muy vieja.
-Pues por eso es la Karaba, -dijo el gitano-: porque araba y ya no ara.3




Las Gafas

En esta ocasión también encontramos otra narrativa muy breve.
Ésta historia nos cuenta cómo un rural acude a la gran ciudad Madrid
Pasean por la calle y decide comprarse unas gafas e imitar a una señora que estaba delante de el, la cual no paraba de probarse gafas para ver si con algunas podía leer.
“Al ver el rústico lo que había hecho la señora quiso imitarla, y empezó a ponerse gafas y a mirar en el mismo periódico; pero siempre decía:
-Con éstas no leo.
Así se pasó más de media hora, el rústico ensayó tres o cuatro docenas de gafas, y como no lograba leer con ninguna, las desechaba todas, repitiendo siempre:
-No leo con éstas.
El tendero entonces le dijo:
-¿Pero usted sabe leer?
-Pues si yo supiera leer, ¿para qué había de mercar las gafas? “4

Fecundidad de la Memoria
En esta breve historia narra nuestro autor, una pequeña historia entre un negrito(sirviente) y un señor que va a visitar al señor de la casa.
Nos hace referencia con la falta de memoria que suele tener la gente.

“-Pues bien: diga usted a su amo que ha estado aquí a visitarle D. Juan José María Diez de Venegas, Caballero Veinticuatro de la ciudad de Jerez. ¿Se acordará usted?
-¿Y cómo no? -dijo el negrito.
En efecto; cuando volvió su amo el negrito le dijo:
-Zeñó, aquí han estado a visitar a su merced D. Juan, D. José, doña María, diecinueve negas, veinticuatro caballeros y la ciudad de Jerez.”5

Como puedes observar también se le podría llamar un relato cómico.








Valera con tanta preocupación que había tenido por la novela,
publicó en 1860 un cuento fantástico “ El Pájaro Verde” en el que se percibe con mucha claridad el germento tradicional, al que también encontramos en otros tantos cuentos.

Es evidente que los inicios de Valera vienen marcados por su interés por el Oriente, por la literatura exótica,


Los cuentos de Valera son de por son dificiles de clasificar, ya que en ocasiones presentan rasgos propios del cuento legendario o fantástico.
Encontramos diversos cuentos que pueden entrar en el ambito fantástico de Valera como pueden ser El duende beso,El Hechiero




El cuento histórico es otra de las modalidades realizadas por Valera,





Encontramos cuentos morales y psicológicos esa consciente de que sus obras de estos temas eran flojas y confusas.
Carecen también de acción cosa que al final del relato nos confeso el propio auntor



No acierto a decidir que lección moral pueda sacarse ni que tesis pueda probarse en vista de los sucesos que he referido. Diré, pues, sencillamente que cada cual saque la lección moral ni prueba tesis alguna, con tal que no se fastidie demasiado leyéndome6